Soy amante de las fechas y de acordarme de aniversarios y eventos y situaciones que pasaron hace x, y o z años.
Hace seis años, regresaba de haber ido a ver sola Alice in Wonderland, en tercera dimensión y habiendo visto cuatro veces todos los anuncios previos debido a errores en la emisión. Tardé más de una hora de lo esperado, y la verdad me comían las ansias por volver a mi casa. Tenía una cita importante, mi corazón lo sabía, y no quería perderla por nada.
Y hablamos.
Largo y tendido.
(Creo que ese fue el día que me puse a poner las cortinas y preguntaste por qué estaba montando las cortinas, si estaba pensando en mudarme. Y te respondí que porque había cubierto las ventanas con un plástico para evitar que se escapara tanto el calor y poder reducir un poco lo que pagábamos de electricidad. Imagino que ahí se vino una idea a tu mente).
Y estaba ansiosa por que llegara el sábado.
Y también, hace ocho meses, estábamos recibiéndote entre nuestros brazos.
Una misma fecha, momentos distintos, los dos, después los tres.
Del 10 al 11 de marzo. Hace seis años, hace ocho meses.